RIÑA MUTUAMENTE ACEPTADA ENTRE MUJER Y HOMBRE

 

riña

 

¿Se aplica siempre la normativa de protección a la víctima de violencia de género cuando tiene lugar una pelea entre mujer y hombre?

 

Una reciente Sentencia determina que en las ocasiones en las que ha habido una agresión mutua, es decir, por parte tanto del hombre y de la mujer y siendo fehaciente que no hay un ámbito de dominación de uno frente al otro sino que existe una relación de desigualdad, no se califican lo hechos en el ámbito del artículo 153 del Código Penal sino por el correspondiente delito o falta de lesiones.

Artículo 153 del Código Penal:

El que por cualquier medio o procedimiento causare a otro menoscabo psíquico o una lesión no definidos como delito en este Código, o golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, cuando la ofendida sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o persona especialmente vulnerable que conviva con el autor será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año (…)”.

A modo de resumen esta es parte de la Sentencia donde se explican las razones que han llevado a determinar inaplicable el tipo penal del artículo 153 CP:

“Ambos acusados se golpearon recíprocamente, causándose lesiones mutuas, en el caso de ella una contractura muscular, mientras que en el caso de él, leve eritema en la región del pómulo derecho. Este hecho nos impide apreciar la existencia  de un ámbito de dominación propio de las relaciones de desigualdad entre hombres y las mujeres. Se entiende que no existe opresión y dominación de él respecto a ella, ambos se golpearon mutuamente.

Claramente la posición de ella no ha sido la de mera  víctima  oprimida sino  en cierta manera, ha colaborado en la agresión  ejercitando un rol de agresora no meramente de víctima. Lo mismo se puede afirmar  respecto de las lesiones que causó el acusado a ésta. Tal y como sostuvo la agente de policía, pudo observar huellas de dedos en el cuello de la misma.

Una persona oprimida y dominada por otra, no golpea a su agresor por temor a las consecuencias. En este caso se trató de una agresión que se enmarca en el seno de una discusión mutuamente aceptada, propia de una relación de pareja patológica que se agravó con la ingesta  de alcohol por parte de ambos acusados.

Esta riña mutuamente aceptada, pues ellos libre y voluntariamente  deciden seguir juntos.

Decimos que es una riña mutuamente aceptada entre dos personas en ámbito de igualdad, pues ambos se golpearon”.

Para su mayor comprensión adjuntamos la Sentencia completa.